lunes, 28 de diciembre de 2015

Los tres deseos de Alejandro


Cuenta la leyenda, que el gran Alejandro Magno pidió tres deseos para su funeral.
  1. Que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
  2. Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y...
  3. Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, y a la vista de todos.
Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.
Alejandro le explicó:
  1. Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
  2. Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
  3. Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es el tiempo.
Agregó; El tiempo es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.
Al morir nada material te llevas, sólo te llevarás las buenas acciones que supiste realizar.
Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida.
El mejor regalo que le puedes dar a alguien... es tu tiempo.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Los tres consejos


Una pareja de recién casados eran muy pobres y vivían de los favores de las gentes de un pequeño pueblo. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:

"Querida voy a irme de nuestra casa por un tiempo, buscaré un empleo y trabajaré hasta que haya ganado el suficiente dinero como para regresar y poder darte una vida más cómoda y digna. 

No sé cuanto tiempo voy a estar lejos de ti, solo te pido una cosa, que me esperes y me seas fiel. Por mi parte, yo prometo serte fiel.

Así, que el joven caminó varios días, hasta que al fin encontró un hacendado que estaba necesitando un ayudante para su hacienda. El joven se ofreció para trabajar y fue aceptado.
Pero decidió hacer un pacto con su jefe:

"Déjeme trabajar por un tiempo y cuando crea que es tiempo de irme, usted me liberará de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario, quiero que lo ingrese en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. Entonces en ese momento usted me dará el dinero que yo haya ganado".

Se pusieron de acuerdo y aquel joven trabajo durante veinte años, sin vacaciones, ni descanso.
Transcurrido ese tiempo se acerco a su patrón y le dijo:

"Jefe, ya es hora de regresar a mi casa, quiero que me entregue mis ahorros, saldré mañana muy temprano".

El patrón estuvo de acuerdo, pero antes de cumplir con su parte del pacto, le hizo una propuesta:

"Yo puedo darte tu dinero y tú te vas, o puedo darte tres consejos y no te doy el dinero y te vas. 
Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta".

El pensó durante dos días, con muchas dudas porque se trataba de mucho dinero, pero como respetaba a su patrón y lo consideraba un gran sabio y sabía que lo amaba como a su propio hijo, finalmente no dudo y le dijo: "Quiero los tres consejos"

El patrón le recordó: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero.". Si, si, lo sé, pero quiero los consejos.

El patrón entonces le aconsejó:

1. “Nunca tomes atajos en tu vida”. Los caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

2. “Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.

3. “Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.

Después de darle los consejos el patrón le dijo al joven:
"Aquí tienes tres panes”, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comerlo con tu esposa cuando llegues a tu casa.

Después de veinte años fuera de su casa, el hombre comenzó el largo recorrido para regresar con su familia.

Cuando había realizado el primer día de viaje, encontró una persona después de saludarlo le preguntó a dónde iba. El le respondió: "Voy a un pueblecito muy distante que queda a más de veinte días de caminata por este camino".

El hombre le dijo entonces: "Este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días". 

El se puso contento y comenzó a caminar por el atajo, pero de pronto se acordó del primer consejo: 

“Nunca tomes atajos en tu vida”. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

Entonces salió de aquel atajo y volvió a seguir su camino. 

Dos días después se enteró que otros viajeros que habían tomado el atajo habían sido asaltados, golpeados y les robaron todo lo que tenían. Ese atajo conducía a una emboscada.

Después de algunos días de viaje, ya muy cansado, encontró un pequeño hotel y pensó en pasar allí la noche. Era ya muy tarde y al llamar una mujer le abrió la puerta y le atendió. Después de tomar un baño se acostó a dormir. Pero de madrugada se despertó asustado al escuchar un grito aterrador.

Se dirigió hasta la puerta para ir al lugar de donde procedía el grito, pero cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo: 

“Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.

Así que regresó y se acostó a dormir. 

Al amanecer, después de desayunar, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y él le contesto que sí lo había escuchado. El dueño le preguntó si no había sentido curiosidad y él le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: "Usted ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de lo qué está pasando, lo mata y luego desaparece".

El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.

Después de muchos días y noches de caminata, cuando ya atardecía, vio entre los árboles el humo que salía de la chimenea de su pequeña casa. Se acercó y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. 

Aunque estaba anocheciendo, se dio cuenta de que ella no estaba sola. Se acerco un poco más y vio que ella tenía sobre su regazo la cabeza de un hombre al que acariciaba los cabellos.

Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiro profundo, apresuró sus pasos, cuando de pronto recordó el tercer consejo: 

“Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.

Entonces se paro y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. 

Después de haber descansado, decidió volver con su patrón, pero antes quería decirle a su esposa que él siempre le había sido fiel.

Se dirigió a la casa. Cuando su esposa abrió la puerta y lo reconoció, lo abrazó fuertemente, pero él con lágrimas en los ojos, le reprochó que no le hubiera sido fiel y que lo hubiera traicionado con otro hombre.

Ella sorprendida le respondió: "Yo jamás te traicione, te fui fiel durante todos estos veinte años". 

Y entonces, le preguntó: "¿quién es ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?".

Y ella le contestó: "Aquel hombre es nuestro hijo. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada". 

Entonces el marido entró, abrazó a su hijo y les contó toda su historia, mientras la esposa preparaba la cena. 

Finalmente se sentaron a comer el último pan, tal como le había encargado el patrón. 

Después de dar gracias por los alimentos, partió el pan y al abrirlo, se encontró con todo el dinero que había ganado durante los veinte años que trabajo para su patrón.

MUCHAS VECES CREEMOS QUE LOS" ATAJOS " NOS AYUDAN A LLEGAR MAS RÁPIDO, LO QUE NO SIEMPRE ES VERDAD...... MUCHAS VECES SOMOS CURIOSOS, QUEREMOS SABER DE COSAS QUE NI NOS DAN RESPETO Y NO NOS TRAEN NADA BUENO... OTRAS VECES REACCIONAMOS MOVIDOS POR EL IMPULSO, EN MOMENTOS DE RABIA, Y DESPUÉS NOS ARREPENTIMOS.....

lunes, 9 de noviembre de 2015

Diez reglas para mejorar la autoestima


Al mejorar tu autoestima, cambiará tu actitud y comportamiento, tu aspecto será radiante y tu calidad de vida mejorará enormemente.
  1. Haz lo que te apasiona. Todas las personas tenemos algo que nos gusta hacer, que nos apasiona, (aunque a veces, no es fácil de descubrir). Cuando te sumerges en algo que te gusta mejoran tus sentimientos hacia ti mismo y tu autoestima.
  2. Ayuda a los demás. No hay nada que te haga sentir mejor que ayudar a otras personas. Y no dejes que te líen diciéndote que eso es egoísmo, si todos fuéramos así de egoístas el mundo sería estupendo.
  3. Encuentra y Reconoce tus capacidades. Todos tenemos capacidades y fortalezas. Seguro que tú, como todos, eres bueno en algo, descubre que es y siéntete orgulloso de ello. Haz cosas que hagan brillar esa habilidad tuya, practica y mejorarla.
  4. No toleres las críticas injustas. No debes permitir que nadie se porte mal contigo, aunque digan que lo hacen porque te quieren. Asegúrate que los demás saben que deben ser amables contigo y si no lo hacen, aléjate de ellos.
  5. Aléjate de los “amigos” negativos. Sal con personas positivas y que te apoyan. Puede parecerte divertido criticar a otros y quejarse, pero si lo haces,acabaras siendo como ellos y si te fijas verás como ellos no son felices con esa actitud y comportamiento.
  6. Busca tu propia respuesta. Muchos libros de autoayuda son una pérdida de tiempo, en cuanto a que la única persona que puede cambiarte eres tú. Leer este spot tampoco te cambiará, a menos que esta información te toque la fibra sensible. Lo que no es fácil. Anímate y lee biografías de personajes a los que admiras y que han hecho cosas positivas y alcanzado el éxito. Aprende de los maestros.
  7. Aprende a aceptar cumplidos. Es difícil aceptar un cumplido o piropo. Si los demás tienen buena opinión sobre ti, quizá tú también deberías tenerla.
  8. Sé positivo en la vida. Si ves la parte positiva de las cosas tienes más posibilidades de éxito. Las cosas negativas afróntalas y trata de cambiarlas, pero no te pierdas en ellas y dejes de disfrutar del resto.
  9. Compárate contigo mismo. Si analizas como eras ayer y como eres hoy y has mejorado, es estupendo. Si no has mejorado, entonces sabes que tienes que esforzarte más. No te compares con otras personas. Por ejemplo, decir que eres pobre comparándote con la reina de Inglaterra, te va a entristecer sin remedio.
  10. No te infravalores. Si te ves como inferior, estás empeorando tu baja autoestima. Si quieres mejorar tu autoestima, encuentra una cosa positiva en ti y ya estás en el camino de mejorarla.
Recuerda que todo depende de ti y además puedes hacerlo, NO LO DUDES!!!
¡Sonríe a la vida y la vida te sonreirá a ti

lunes, 19 de octubre de 2015

Crear un hábito

Un estudio británico llevado a cabo en el University College de Londres ha demostrado que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y pueda mantenerse durante años. Eso significa que si durante ese número de días "repites algo cada día en la misma situación, se convierte en una reacción automática ante dicha situación", explica Jane Wardle, coautora del estudio que se publicaba en la revista European Journal of Social Psychology.
A partir de ese momento el hábito adquiere cierto automatismo, y no hace falta voluntad, ni tan siquiera pensar en ello intencionadamente, para poder repetir dicho comportamiento. Los sujetos del experimento probaron que es válido tanto para hábitos saludables relacionados con la alimentación como con la rutina de practicar ejercicio a diario, por ejemplo 15 minutos de carrera antes de la cena. Por término medio, los hábitos relacionados con el ejercicio físico tardaban más en adquirirse de manera firme que, por ejemplo, incorporar la costumbre de comer una pieza de fruta cada día.

Con solo 28 días, como se pensaba hasta ahora, las neuronas no asimilan lo suficiente un determinado comportamiento y es fácil abandonarlo, aclaran los autores.

domingo, 18 de octubre de 2015

La vey del menor esfuerzo


La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad... con despreocupación, con armonía y con amor. Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor creamos éxito y buena fortuna con gran facilidad.
Un ser integral conoce sin viajar, ve sin mirar y realiza sin hacer.
Lao-TSE.

La cuarta ley espiritual del éxito es la ley del menor esfuerzo.

Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción de la no resistencia. Por consiguiente es el principio de la armonía y el amor. Cuando aprendemos esta lección que nos enseña la naturaleza, satisfacemos con facilidad nuestros deseos.
Si observamos la naturaleza veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo para funcionar. La hierba no tiene que hacer ningún esfuerzo para crecer sencillamente crece. Los peces no se esfuerzan para nadar, sencillamente nadan. Las flores no hacen ningún esfuerzo para abrirse, sencillamente se abren. Las aves no se esfuerzan para volar, sencillamente vuelan. Ésa es su naturaleza intrínseca.
La Tierra no se esfuerza para girar sobre su eje es su naturaleza girar a velocidad vertiginosa en el espacio. Es la naturaleza de un bebé estar siempre en estado de dicha. Es la naturaleza del sol brillar. Es la naturaleza de las estrellas titilar y destellar. Y es la naturaleza humana hacer que los sueños se conviertan en realidad con facilidad y sin esfuerzo.
En la ciencia védica la filosofía milenaria de la India este principio se conoce como economía de esfuerzo o 'hacer menos para lograr más'. Al final llegamos al estado en que sin hacer nada lo realizamos todo. Esto significa que una ligera idea puede convertirse en realidad sin esfuerzo alguno. Lo que conocemos normalmente como 'milagros' son en realidad manifestaciones de la ley del menor esfuerzo.
La inteligencia de la naturaleza funciona sin esfuerzo, sin resistencia, espontáneamente. No es lineal es intuitiva, holística y estimulante. Y cuando estamos en armonía con la naturaleza, cuando estamos seguros del conocimiento de nuestro verdadero yo podemos utilizar la ley del menor esfuerzo.
Es mínimo el esfuerzo que hacemos cuando nuestros actos brotan del amor porque es la energía del amor la que aglutina la naturaleza. Cuando tratamos de conseguir el poder para controlar a los demás gastamos energía.
Cuando buscamos el dinero o el poder para satisfacer al ego, gastamos energía persiguiendo la ilusión de la felicidad en lugar de disfrutar la felicidad del momento. Cuando anhelamos el dinero para beneficio personal únicamente cortamos el flujo de energía hacia nosotros e impedimos la expresión de la inteligencia de la naturaleza.
Pero cuando nuestras actuaciones nacen del amor no hay desperdicio de energía. Cuando nuestros actos brotan del amor la energía se multiplica y se acumula - y el exceso de energía que recogemos y disfrutamos puede canalizarse para crear cualquier cosa que deseemos incluída la riqueza sin límites.
Podemos considerar el cuerpo como un aparato para controlar la energía: puede generar, almacenar y gastar energía. Si sabemos cómo generar, almacenar y gastar la energía de una manera eficiente, podemos crear cualquier cantidad de riqueza. Fijar nuestra atención en el ego consume la mayor parte de la energía. Cuando nuestro punto interno de referencia es el ego, cuando buscamos poder y control sobre los demás o la aprobación del resto del mundo, desperdiciamos nuestra energía.
Sin embargo cuando liberamos esa energía podemos recanalizarla para crear cualquier cosa que deseemos. Cuando nuestro punto interno de referencia es nuestro espíritu, cuando nos volvemos inmunes a la crítica y perdemos el temor a los desafíos, podemos aprovechar el poder del amor y utilizar creativamente la energía para vivir la abundancia y la evolución.
En El arte de soñar, don Juan le dice a Carlos Castañeda: 'Gastamos la mayor parte de nuestra energía sosteniendo nuestra importancia... Si pudiéramos perder parte de esa importancia nos sucederían dos cosas extraordinarias. Una, liberaríamos la energía que se mantiene atada alimentando la idea ilusoria de nuestra grandeza y dos, nos proveeríamos de suficiente energía para ... vislumbrar la grandeza real del universo'.
La ley del menor esfuerzo tiene tres componentes - tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de 'hacer menos para lograr más'.
1) El primer componente es la aceptación.
Aceptar significa sencillamente contraer un compromiso: 'Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten'. Eso significa que sabremos que este momento es como debe ser porque todo el universo es como debe ser. Este momento - el que estamos viviendo ahora mismo - es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es.
Cuando luchamos contra este momento en realidad luchamos contra todo el universo. En lugar de eso podemos tomar la decisión de no luchar hoy contra todo el universo no luchando contra este momento. Eso significa que nuestra aceptación de este momento es total y completa. Aceptamos las cosas como son no como quisiéramos que fueran en este momento. Es importante comprender esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro pero en este momento debemos aceptarlas como son.
Cuando nos sintamos frustrados o estemos molestos a causa de una persona o una situación, recordemos que nuestra reacción no es contra la persona o la situación, sino contra nuestros sentimientos acerca de esa persona o esa situación. Ésos son nuestros sentimientos y nadie tiene la culpa de ellos.
Cuando reconozcamos y comprendamos esto plenamente, estaremos listos para asumir la responsabilidad de lo que sentimos y para cambiarlo. Y si podemos aceptar las cosas como son, estaremos listos para asumir la responsabilidad de nuestra situación y de todos los sucesos que percibimos como problemas.
2) Esto nos lleva al segundo componente de la ley del menor esfuerzo: la responsabilidad.
¿Qué significa responsabilidad? Significa no culpar a nadie o a nada - ni siquiera a nosotros mismos - de nuestra situación. Una vez aceptado un suceso, un problema o una circunstancia, responsabilidad significa la capacidad de tener una respuesta creativa a la situación tal como es en este momento. En todos los problemas hay un principio de oportunidad y esta conciencia nos permite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor.
Cuando hacemos esto toda situación supuestamente enojosa se convertirá en una oportunidad para crear algo nuevo y bello y todo supuesto torturador o tirano se convertirá en maestro. La realidad es una interpretación. Y si optamos por interpretar la realidad de esta manera tendremos muchos maestros a nuestro alrededor y muchas oportunidades para evolucionar.
Siempre que enfrentemos a un tirano, torturador, maestro, amigo o enemigo (todos son la misma cosa)recordemos: 'Este momento es como debe ser'. Cualesquiera que sean las relaciones que tengamos en este momento de nuestra vida son precisamente las que necesitamos en este momento.
Hay un significado oculto detrás de todos los acontecimientos: ese significado oculto está trabajando a favor de nuestra evolución.
3) El tercer componente de la ley del menor esfuerzo es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la necesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto.
Si observamos a las personas que nos rodean veremos que ellas pasan el noventa y nueve por ciento del tiempo defendiendo sus puntos de vista. Si sencillamente renunciamos a la necesidad de defender nuestro punto de vista a través de esa renuncia lograremos acceso a una cantidad enorme de energía que anteriormente desperdiciábamos.
Cuando estamos a la defensiva, cuando culpamos a los demás y no aceptamos ni nos rendimos ante el momento, nuestra vida se llena de resistencia. Cada vez que encontremos resistencia reconozcamos que forzar la situación sólo aumentará la resistencia. No es bueno alzarse rígido como un gran roble que se agrieta y sucumbe a la tempestad, al contrario debemos tratar de ser flexibles como la caña que se dobla en la tormenta y sobrevive.
Desistamos completamente de defender nuestro punto de vista. Cuando no hay un punto que defender no puede haber discusión. Si hacemos esto constantemente - si dejamos de luchar y de resistirnos - viviremos plenamente el presente, el cual es un regalo.
Alguien me dijo una vez que 'el pasado es historia, el futuro es un misterio y este momento es un regalo. Por esa razón este momento se denomina «el presente»'. Si abrazamos el presente y nos volvemos uno con él, si nos fusionamos con él, sentiremos un fuego, un brillo una chispa de energía palpitando en cada ser consciente.
A medida que experimentemos este júbilo del espíritu en cada ser vivo, cuando entremos en intimidad con él, la dicha nacerá en nuestro interior y podremos deshacernos de las terribles cargas y molestias de la actitud defensiva, el resentimiento y el rencor. Sólo entonces nos sentiremos despreocupados, festivos, alegres y libres.
En medio de esta libertad alegre y sencilla, sabremos sin duda en nuestro corazón que lo que deseemos estará disponible para nosotros cuando lo deseemos porque nuestro deseo vendrá del nivel de la felicidad y no del nivel de la ansiedad o el temor.
No necesitamos justificarnos, simplemente declaremos nuestro propósito ante nosotros mismos y experimentaremos realización deleite, alegría, libertad y autonomía en todos los momentos de nuestra vida.
Comprometámonos a seguir el camino de la no resistencia. Ése es el camino a través del cual la inteligencia de la naturaleza se desarrolla espontáneamente, sin resistencia ni esfuerzo.
Cuando alcancemos esa deliciosa combinación de aceptación, responsabilidad e indefensión, sentiremos la facilidad con que fluye la vida. Si permanecemos abiertos a todos los puntos de vista - no aferrados rígidamente a uno -nuestros sueños y nuestros deseos fluirán con los deseos de la naturaleza.
Entonces podremos liberar nuestros deseos sin apego y después sólo esperar el momento propicio para que florezca convertido en realidad.
Podemos estar seguros de que cuando el momento sea el indicado, nuestros deseos se cumplirán.
Ésa es la ley del menor esfuerzo.
Deepak Chopra

El ángel de los niños


Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba por nacer, le dijo a Dios:
- Me dicen que me vas a enviar mañana a la Tierra; pero ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
- Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando: él te cuidará.

- Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
- Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

- Y ¿cómo entender que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.

- Y, ¿qué haré cuando quiera hablar contigo?
- Tu ángel te juntará las manitos y te ensañará a orar.

- He oído que en la Tierra hay hombres malos, ¿Quién me defenderá?
- Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.

- Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
- Tu ángel te hablará de Mí y te ensañará el camino para que regreses a mi presencia, aunque Yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso, repetía suavemente:
- Dios Mío, si ya me voy dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?
- Su nombre no importa, tú le dirás: MAMÁ.

domingo, 20 de septiembre de 2015

El Internet evolutivo

La ciencia moderna empieza a revalidar un antiguo conocimiento. Las energías sutiles que dan forma a las diversas manifestaciones de la vida empiezan a modificarla tal como la conocemos. Numerosos mensajes dejados por los sabios de la antigüedad nos advierten de los cambios por venir.




NOTA ORIGINAL PUBLICADA EN LA REVISTA EL PLANETA URBANO, SECCION PLANETA-X
La ciencia a finales de los años ‘50 estableció que toda la materia física está formada por energía consciente, la cual es conocida como “éter” o energía etérea. La palabra éter significa “brillo” en griego y podríamos definir a este tipo de energía como la realidad fundamental de lo no visible. Estos reinos de lo sutil ya eran conocidos por las ciencias ancestrales y por los sabios de la antigüedad. Los trabajos de los filósofos griegos, como Pitágoras y Platón, mencionaban la existencia del “éter”, como también los antiguos escritos Vedas de la antigua India hablaban de este tipo de energía, la cual era llamada “Prana” o “Akasha”. En Oriente era conocido como “Chi” o “Ki” y se le atribuía una importante interacción con la salud del ser humano, especialmente en la acupuntura.
Los científicos contemporáneos tomaron conocimiento de las energías sutiles y, aunque no se vean, las aceptaron como parte primordial de la existencia. Hoy en día reciben nombres como “Materia oscura”, “Energía de punto cero” y “Campo cuántico”.

LA VERDADERA MATRIX

El científico padre de la física cuántica, Max Planck, fue el primero en utilizar el término “Matrix” para definir al campo de energía que sostiene a la realidad. En 1944 sostuvo que no existe la materia como tal, sino que sería ni más ni menos que una forma densa de la energía. Según la ciencia existen una serie de estructuras en el éter, las cuales organizan el flujo energético dándole forma de patrones específicos. Los Sólidos Platónicos (Tetraedro, Cubo, Octaedro, Dodecaedro e Icosaedro) serían esos patrones dentro del éter que organizan a la energía para darle formas determinadas a la realidad que vemos y tocamos.
Los arqueólogos han encontrado estas formas, conformadas por figuras geométricas, en muchos y variados templos de diferentes culturas alrededor de todo el mundo.
La figura conocida como “La flor de la vida” era uno de los símbolos más importantes en la antigüedad y era la representación figurativa de estas verdaderas autopistas en las que la energía vital da forma a la materia de vida. Hasta el mismo Leonardo Da Vinci dedicó muchas horas de estudio a esta hermosa figura geométrica. Fueron los hombres de ciencia rusos los que comprendieron que la Flor de la vida era la estructura básica de la vida en cualquiera de sus formas de expresión.
Más increíble aún, es que estudios realizados por físicos cuánticos en Rusia aseguraron que los Sólidos Platónicos son estructuras geométricas compuestas de “música cristalizada”, las cuales se ordenan naturalmente y adoptan sus características morfológicas en el éter cuando éstas pulsan en su frecuencia específica. Este era un secreto muy bien conocido por los grandes maestros de la música clásica, que en sus composiciones no solo se dedicaron a hacer melodías, sino que también creaban frecuencias que eran capaces de reordenar los patrones geométricos en el éter. Las propiedades armonizadoras de las obras maestras de la música clásica eran utilizadas para devolver a la realidad humana la perfección con la que había sido creada.
Otro punto importante a la hora de comprender la composición de la Matrix es que los Sólidos Platónicos son en sí mismos los 4 elementos: Tetraedro = Tierra, Cubo = Agua, Octaedro = Aire, Dodecaedro = Fuego y el Icosaedro sería la caja de contención, el éter.

LOS 4 ELEMENTOS DEL APOCALIPSIS

Así como la acción humana sobre el planeta fue creciendo en desarmonía, es decir, la tecnocracia irrumpió en el equilibrio de la Matrix, la Tierra paulatinamente fue desestabilizándose de su propia frecuencia. El hombre creó su propia Matrix y con ella una línea de tiempo que progresivamente se aleja de los patrones del tiempo de la creación original. Todo esto sucedió hace aproximadamente 13.000 años; y llegó el tiempo en el que, con el fin de un ciclo galáctico, el cosmos empiece a poner las cosas en su lugar. Si lo que el hombre hizo fue desestabilizar los elementos, serán los mismos elementos los que lo juzgarán. El Aire, la Tierra, el Fuego y el Agua -en la forma de desastres naturales- buscan, como anticuerpos, curar el cuerpo de la Tierra, enfermo por la acción antinatural del hombre.
El planeta comienza a responder a ciertas energías que provienen del Sol, astro regente que durante los últimos 50 años aumentó paulatinamente su intensidad, así como también sus ciclos de actividad. El éter comienza a llenarse de nuevos patrones de energía provenientes del Sol que, como sinfonías de Mozart, reordenan y armonizan los patrones que conforman la Matrix, realineando al planeta y a todos los seres vivos en la línea original de la creación.

LOS CANALES DE COMUNICACION DE LA MATRIX

La gran cuestión evolutiva es si el hombre mismo permitirá ser curado. Una nueva frecuencia arriba al planeta como si fuera un programa “antivirus” que limpiará nuestro software de tantos abusos y desviaciones de las leyes de la naturaleza. “Muchos serán llamados, pero pocos los elegidos” dijo Jesús. Pero nadie nos juzgará, más que nosotros mismos, ya que quien no decida sintonizarse con las nuevas frecuencias de energía difícilmente pueda pasar por la estrecha puerta que se abre hacia una nueva Tierra rejuvenecida y que solo aceptará a quienes estén dispuestos a vivir en armonía y envueltos en la más poderosa energía que existe: el amor.
El biofísico molecular ruso, Vladimir Poponin, de la Academia Rusa de Ciencias, descubrió que el ADN humano es como un Internet biológico superior en muchos aspectos al artificial. ¿Qué significa esto? Que nuestro ADN puede acceder a la Matrix y “bajar” los nuevos patrones energéticos que están transformando el planeta. Pero lo que Poponin también descubrió, es que aquellos que se encuentran sintonizados con estados de odio o miedo y que no expanden su conciencia, neutralizan inconscientemente su ADN, cerrándose a esta verdadera actualización del software biológico. Esto significa que todo aquel que se resista a cambiar su óptica de la vida, estará automarginándose de la experiencia evolutiva. Se cree que el ADN capta la información contenida en los patrones de energía consciente provenientes del Sol y los retransmite a nuestra propia conciencia.
El estrés, las preocupaciones o un intelecto hiperactivo también entorpecen la comunicación exitosa con la Matrix, o bien la información se distorsiona y se vuelve inútil.
Nuestras células, que vibran en armonía con los ciclos planetarios, buscan sincronizarse con el nuevo patrón de energía terrestre. Esto produce enormes cambios en nuestro comportamiento. Se aceleran nuestros ritmos biológicos, creando estados emocionales cada vez más intensos y alterando los patrones de comportamiento.

Las investigaciones de los rusos nos obligan a pensar que los seres vivos se comunican unos a otros en un proceso vía ADN y que en todo el Universo existirían redes de energía por intermedio de la cual fluiría la información. La naturaleza de este campo unificado es la que permitiría la existencia de la conciencia colectiva. De ser cierto esto, significaría que un cierto número de personas focalizadas en un mismo nivel de conciencia afectaría el nivel de conciencia del resto. Esto funcionaría tanto para bien como para mal.

LA MUSICA DE LAS ESFERAS

A pesar de que los gobiernos del mundo dan como único responsable al hombre como causa del calentamiento global, la NASA comienza a admitir que el Sol emite ondas de ultrasonido que son la causa fundamental de la alteración de las condiciones del “tiempo” en el espacio. Estas frecuencias en cuestión son 300 veces más altas que el punto mínimo audible por el oído humano, y los científicos que las estudian determinaron que estas ondas de ultrasonido son capaces de alterar la composición del universo físico.
La antigua cosmología establecía ya en el Medioevo que a cada esfera planetaria le corresponde una nota diferente en la escala musical universal. Los tonos que estos cuerpos estelares emiten dependen de los radios de las diferentes órbitas, al igual que el grosor y la disposición de las cuerdas lo hace en un arpa y determinando sus diferentes tonos. Platón, Pitágoras, Pliny y Ptolemy antiguamente tenían conciencia de este conocimiento, mientras que Beethoven, Bach y Mozart lo utilizaron para crear sus armónicas piezas musicales. Lo relevante del caso es que, si la realidad está conformada por frecuencias, una elevación en las mismas por causa de incrementos energéticos cósmicos podría estar cambiando el estado existencial de la materia tal como la conocemos. Es decir, que el planeta podría pasar de una tercera dimensión hacia un cuarto estado. Esto involucra también a la vida.
Todo aquel organismo viviente que logre elevar su propia frecuencia de existencia “pasará de grado”, mientras que aquellos que no lo logren se extinguirán. Ya muchas especies lo están haciendo por culpa de la interferencia que causa el hombre en las “autopistas” del éter. Las frecuencias electromagnéticas que nos permiten disfrutar de los programas de televisión y radio, como las ondas que nos permiten comunicarnos por telefonía celular, están utilizando la misma Matrix que utiliza la vida para establecer lo que se conoce como Biocomunicación. Si encontramos que las ballenas quedan encalladas en la costa debemos aceptar que es por nuestra culpa, ya que llenamos de interferencias sus canales naturales de orientación. Cada uno de nosotros es responsable de bloquear el flujo natural de las energías provenientes del cosmos.
El gran error de la Humanidad es creer que la evolución se consigue mediante el desarrollo tecnológico. El ser humano puede crear sintéticamente y externamente. Pero ese proceso externo no requiere el uso del amor, sino del conocimiento. Esto nos conduce irremediablemente -bajo leyes universales- al estancamiento evolutivo y al riesgo de extinción como especie. La limitación de los procesos externos es que se basan en lo racional y lentamente degradan el uso de los cuerpos emocionales y la espiritualidad, que son la única llave que abre el acceso a los estratos superiores de la existencia.
Brad Hunter